Durante el verano, las altas temperaturas y la escasez de agua crean un entorno especialmente desafiante para los cultivos. Pero además del estrés térmico e hídrico, esta época trae consigo un enemigo silencioso: las plagas. Algunas de ellas se activan y se reproducen con rapidez justo cuando la planta está más débil.

En este contexto, una nutrición adecuada se convierte en la mejor herramienta preventiva. Una planta bien nutrida cuenta con mejores mecanismos de defensa natural y es menos susceptible al ataque de insectos y ácaros. Por el contrario, un cultivo con carencias o excesos —especialmente de nitrógeno— se vuelve más vulnerable y atractivo para las plagas.

¿Qué plagas son más comunes en verano?

  • Araña roja
  • Trips
  • Mosca blanca
  • Pulgones

Estas especies encuentran en el calor y la baja humedad las condiciones ideales para reproducirse rápidamente. Si no se detectan a tiempo, pueden provocar daños significativos en poco tiempo.

¿Qué puedes hacer?

  • Observar el cultivo con frecuencia, especialmente durante las horas más cálidas del día.
  • Evitar los excesos de nitrógeno, que generan tejidos tiernos más atractivos para las plagas.
  • Mantener una nutrición equilibrada, ajustada al tipo de cultivo, fase fenológica y condiciones climáticas.

En Fernorganic te ayudamos a proteger tus cultivos desde la raíz. Nuestros técnicos te asesoran en el diseño de un programa nutricional ecológico y eficaz, pensado para fortalecer tus plantas y reducir la incidencia de plagas de forma natural y sostenible.